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María del Carmen Samayoa
(Guatemala)
SECRETARIA
Tara Dasgupta
(Jamaica)
TESORERO
Sergio Jorge Pastrana
(Cuba)
VOCAL
Dr. Nelson Moreno-Ceballos
(República Dominicana)
PRESIDENTE
Jaime Rodríguez
(Colombia)
VICEPRESIDENTE
Historia de las Academias Miembros
Academia de Ciencias de la República Dominicana
La Academia de Ciencias de la República Dominicana fue fundada el día 20 del mes de diciembre del año 1974, en la ciudad de Santo Domingo, y reconocida como institución sin fines de lucro mediante el decreto del Poder Ejecutivo No. 1097 de fecha 8 de junio de 1975.
Descripción del logo de la Academia
El logo de la Academia de Ciencias es un símbolo de la investigación científica.
Está inspirado en el hombre del Vitrubio, dibujo en el que Leonardo da Vinci, apoyado en los conocimientos de la Ley Áurea, intentó darle una solución gráfica al irresoluto problema de la cuadratura del Círculo que atraía la inquieta atención de los pensadores durante el Renacimiento.
Nuestro logo fue creado por el culto pintor dominicano Asdrúbal Domínguez, quien en su diseño sustituyó el hombre musculoso y de perfectas proporciones anatómicas de una evidente inspiración helénica, que Leonardo da Vinci había colocado en el centro de sus figuras geométricas, por un hombre sin proporciones y deforme que vino a simbolizar el modernismo y la libertad creativa que se asocia al arte neofigurativo, como expresión de la actitud de ruptura de esquemas y paradigmas, que tal y como lo ha consagrado el eminente historiador de las ciencias, Thomas Khum, caracterizan también el avance del conocimiento científico.
En el año de 1994 la Academia fue designada asesora del Senado, en materia legislativa, funciones que ha ejercido hasta la fecha, habiendo aportado sus investigaciones como base científica del proceso legislativo.
Como un aporte significativo al desarrollo sostenible, en 1997 se creó el Equipo Ambiental. Sus investigaciones y puntos de vista, ofrecidos de un modo responsable al Poder Ejecutivo, a las empresas privadas y a la comunidad, han jugado un importante papel en la protección del medio ambiente y de los recursos naturales.
Ha sido designada también para actuar como perito en las litis judiciales relativas al medio ambiente y de otra naturaleza que requieren de un criterio independiente y fundamentado para ser juzgado.
Tiene acuerdo de trabajo y cooperación con diversas universidades nacionales, las Fuerzas Armadas, diferentes Secretarías de Estado y de instituciones nacionales, tales como el Colegio Dominicano de Artistas Plásticos, el Instituto de Folklor, Indotel, La Secretaria de Estado de Educación, La Universidad Autonoma de Santo Domingo entre otras.
La institución es miembro del Consejo Nacional de Ciencias y Tecnología del país, desde el año 2000, en virtud de la Ley.
En el plano internacional es miembro de:
La Red de Academias de las Américas (IANAS),
La Comunidad Científica del Caribe (CCC) y
El InterAcademy Panel (IAP).
Consejo Internacional para la Ciencia (ICSU)
Tiene relaciones con las Academias de Ciencias del Tercer Mundo (TWAS).
Nuestro presidente, el Dr. Nelson Moreno-Ceballos es presidente de la Comunidad Cientifica del Caribe (CCC)
en la actualidad cuenta con 176 Miembros de Número. En su nueva gestión, que empezó en enero del 2005, la Academia de Ciencias de la República Dominicana está inmersa en el más profundo proceso de cambios institucionales, administrativos y de reestructuración de sus políticas de investigación y publicaciones, que le auguran un porvenir auspicioso.
Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Física y Matemáticas
Los orígenes de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales se remontan al año 1826 cuando el General Francisco de Paula Santander, entonces encargado de la Presidencia de la República, dispuso su creación. Sin embargo pocos años después fue clausurada. En el año de 1859 se creó la Sociedad de Naturalistas Neogranadinos y en 1871, se fundó la Academia de Ciencias Naturales; habrían de transcurrir muchos años hasta que fue aceptada oficialmente como Academia Nacional de Ciencias, mediante la expedición de la ley 16 de 1929 con la cual se reconoce su autonomía y se le asigna el apoyo financiero necesario para sus actividades.
Cuatro años más tarde, mediante la Ley 34 de 1933, el Congreso dispuso que la Academia fuera cuerpo consultivo del Gobierno, especialmente para lo relativo a la organización y fomento de los estudios de las Ciencias Exactas, Físicas y Naturales en los establecimientos oficiales y la enseñanza de las mismas entre las clases populares. Posteriormente, en 1936, el Gobierno Nacional, dictó el Decreto 1218 por el cual se reglamentó la Ley 34 de 1933.
El 16 de julio de 1951 la Alcaldía Mayor de Bogotá le otorgó la Personería Jurídica. Fue registrada en la Cámara de Comercio el 18 de abril de 1997 (Número S0003839).
Sus presidentes han sido: los ingenieros y matemáticos JORGE ALVAREZ LLERAS, (1936-1949), BELISARIO RUIZ WILCHEZ (1949-1956), el sacerdote jesuita y geofísico JESÚS EMILIO RAMÍREZ (1956 -1966), los ingenieros y matemáticos VICENTE PIZANO RESTREPO(1966 -1972), ALFREDO DE BATEMAN (1972 -1978), JORGE ARIAS DE GREIFF (1978 -1982), el biólogo y botánico LUIS EDUARDO MORA OSEJO. (1982-2002), el químico, bioquímico y microbiólogo MOISÉS WASSERMAN LERNER, (2002- 2006) y actualmente la preside el físico JAIME RODRÍGUEZ LARA. (2006-2008) (2008-
El periodo académico es de dos años y se inicia en el mes de Agosto.
Actualmente la Academia atiende las consultas y solicitudes que le formula el Gobierno Nacional a través de los distintos órganos del poder público. Ofrece permanentemente conferencias y organiza o participa en la organización de seminarios, simposios y talleres sobre diferentes temas relacionados con las Ciencias exactas, físicas y naturales y mantiene actualizada la biblioteca “Luís López de Mesa”.
Una de sus actividades mas relevantes es el fomento de las relaciones interinstitucionales en los ámbitos nacional e internacional, tendientes a fortalecer los nexos de los científicos colombianos entre sí y de la comunidad científica colombiana con la de otros países.
Desde 1936, la Academia ha funcionado ininterrumpidamente y publicado su Revista con amplia distribución nacional e internacional, la cual contiene contribuciones científicas de sus miembros y de otros investigadores nacionales y extranjeros. También publica y distribuye mensualmente a nivel nacional la GACETA, órgano informativo interno y publica continuamente libros en sus colecciones: Jorge Álvarez Lleras de tratados científicos, Julio Carrizosa Valenzuela de textos universitarios, Enrique Pérez Arbeláez de historia de la ciencia, Luís Duque Gómez de libros de divulgación, así como memorias de eventos, ediciones especiales y ediciones electrónicas.
Todos los años, en agosto, la Academia concede y entrega dos premios, a saber: "Premio a la Obra Integral de un Científico" y "Premio Academia de Ciencias del Tercer Mundo para científicos jóvenes colombianos”. En este último caso el área de investigación de los científicos premiados es diferente cada año y rota en el siguiente orden: Biología, Física, Química y Matemáticas.
Academia de Ciencias de Guatemala
Guatemala Academia de Ciencias Médicas, Física y Ciencias Naturales se estableció en 1945 con el propósito de la difusión de los estudios culturales, el avance de la ciencia, el apoyo a la investigación científica y tecnológica y la incorporación de conocimiento universal para el progreso humano. La Academia es miembro del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología en el que defiende el interés de las instituciones de educación avanzada y de los científicos. La Academia tiene 80 miembros designados, 32 en la medicina, la salud humana y animal área, 20 en física, matemáticas e ingeniería, 20 en la química, la biología, la bioquímica y las ciencias farmacéuticas y 4 en la agronomía.
Presidente:
Dra. María del Carmen Samayoa
Vice President:
El profesor Luis Martínez
Secretario de Relaciones Exteriores y Secretario General:
El profesor Enrique Acevedo, Secretario
Academia de Ciencias Caribeña, Jamaica
La Academia Caribeña de Ciencias fue inaugurada en mayo de 1988 en Trinidad y Tobago. Está compuesta por cinco divisiones, las cuales abarcan las ciencias naturales, agrícolas, médicas, ingeniériles y sociales. Su membresía actual alcanza los 200 miembros, incluyendo científicos del Caribe anglófono, Guadalupe, Cuba y Surinam. Es una organización no gubernamental, independiente, que se propone: proveer un foro para el intercambio entre los científicos en temas importantes relacionados con la aplicación de la ciencia y la tecnología para el desarrollo; servir como una fuente de asesoramiento para las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales en temas científicos y tecnológicos; facilitar la cooperación entre los científicos y promover la coordinación y ejecución de la investigación científica en todos sus aspectos; servir de enlace con organizaciones de investigación relevantes y facilitar su interacción mutua; reconocer y premiar el desempeño y los logros relevantes en la región en los campos de la ciencia y la tecnología; elevar el nivel de conciencia científica en la región e incrementar la percepción y la comprensión pública de la importancia y el potencial de la ciencia y la tecnología en el progreso humano; establecer y mantener altos estándares y la ética en todo esfuerzo científico.
Academia de Ciencias de Cuba
La Academia de Ciencias de Cuba es una institución oficial del estado cubano, independiente y consultiva en materia de ciencia. La Academia, a lo largo de su historia, ha adoptado diversas formas organizativas de acuerdo a las condiciones del entorno en que ha desarrollado su actividad. La primera Academia de Ciencias se fundó, después de muchos años de gestiones con la corona española, el 19 de mayo de 1861 con el nombre de Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana . Con posterioridad a la instauración de la República en 1902, esa Academia continuó con la misma estructura y organización perdiendo en su nombre el adjetivo "Real". En 1962, el proceso revolucionario cubano creó la Comisión Nacional para la Academia de Ciencias de Cuba y por primera vez la Academia adquirió un alcance efectivo a nivel nacional. Como parte del proceso de institucionalización del estado revolucionario, en 1976, con la ley 1323 de la Organización de la Administración Central del Estado, la Academia de Ciencias de Cuba quedó establecida como un organismo administrativo con el status de Instituto Nacional. En 1980, al transferírsele a la Academia las funciones del Comité Estatal de Ciencia y Técnica y dársele la tarea de organismo rector de la ciencia y la tecnología a nivel nacional, la Academia adquiere rango Ministerial. En 1994, en el proceso de reorganización de la Administración Central del Estado cubano, la Academia, sumando a su estructura las de la Comisión Nacional de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Secretaría Ejecutiva de Asuntos Nucleares, se convierte en el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba. En abril de 1996, por el Decreto-Ley 163, la Academia, integrada por científicos de relevantes méritos, representantes a título personal, con carácter honorario y en condición de Académicos de la comunidad científica nacional, se establece en su carácter actual con los objetivos principales de contribuir al desarrollo de la ciencia cubana y a la divulgación de los avances científicos nacionales y universales, prestigiar la investigación científica de excelencia en el país, elevar la ética profesional y la valoración social de la ciencia, así como estrechar los vínculos de los científicos y sus organizaciones entre sí, con la sociedad y con el resto del mundo. La Academia cuenta con un Secretariado profesional que auxilia a los Organos de Gobierno de la institución en el desempeño de sus labores. La Academia ya estableció sus Estatutos y su Reglamento, y ha establecido un sistema de Comisiones temporales y permanentes y de Instituciones Auspiciadoras para avanzar el cumplimiento de los objetivos que le han sido definidos por la ley.
El 12 de agosto de 1959, tras el acto simbólico de firma del acta constitutiva con sus respectivos Estatutos , se crea la Academia de la Investigación Científica.
El objetivo de la Academia de ese entonces, fue reunir a investigadores activos de diversos campos del conocimiento para compartir sus proyectos de búsquedas, propiciar la discusión, la crítica y la reflexión conjunta.
A partir de 1996, la Academia de la Investigación Científica se convirtió en la Academia Mexicana de Ciencias. No se trató sólo de una modificación nominal, significó además, y muy especialmente, una serie de cambios profundos. Pasó de construir una sólida identidad entre los científicos mexicanos, a incrementar y desarrollar un conjunto de programas académicos de éxito e impacto en la comunidad científica y en la sociedad.
Así, de una instancia que buscaba agrupar a los investigadores realmente activos ante la gran dispersión en la que se encontraban, la Academia evolucionó en una de las instancias más importantes del país en la difusión, apoyo y promoción de las ciencias en sus diversas expresiones, ello a través de varios programas y premios .
Academias de Ciencias Económicas y de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela
La Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales fue creada por Ley del Congreso de los Estados Unidos de Venezuela del 19 de junio de 1917; no obstante, los primeros individuos de número fueron nombrados el 19 de junio de 1933. El Reglamento de la corporación lo promulgó el entonces Ministerio de Instrucción Pública con fecha 23 de noviembre del mismo año de 1933. Desde entonces ha sido dos veces modificado, mediante resoluciones número 3 de 29 de febrero de 1972 y número 418 del 4 de julio de 1986, ambas emanadas del Ministerio de Educación de la República de Venezuela.
La Academia propenderá al fomento de las Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, promoviendo acciones en el ámbito nacional e internacional para el logro de una difusión y un fortalecimiento de estas ciencias y sus aplicaciones, y estimulará su cultivo por medio de publicaciones, conferencias, congresos, seminarios y cualquier otro medio que juzgue adecuado para dichos fines. Procurará, además, honrar la memoria de los venezolanos que se hayan distinguido en esas ciencias o que les hubiesen prestado servicios notables.
Academia de Ciencias de Costa Rica
La Academia Nacional de Ciencias fue fundada el 26 de junio de 1992 mediante Decreto Ejecutivo. En 1995, se promulgó la Ley 7544 (Ley de Creación de la Academia Nacional de Ciencias), que la crea como una institución de derecho público no estatal. Está también amparada a la Ley Nº 7169 (Ley de Promoción del Desarrollo Científico y Tecnológico, Artículo 66).
Además de promover la investigación científica y el desarrollo tecnológico del país, la Academia Nacional de Ciencias es un foro multidisciplinario de discusión científica permanente, con énfasis en el avance global de la ciencia y de la investigación de los problemas nacionales e internacionales.
La labor de la Academia es fomentada por sus miembros en forma desinteresada, voluntaria y altruista. La labor responde al noble deseo de sus miembros de servir a Costa Rica y contribuir al progreso global de la Ciencia.
Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT) de Panamá
La Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT) es una institución autónoma cuya misión es convertir a la ciencia y a la tecnología en herramientas de desarrollo sostenible de Panamá. Nuestros proyectos y programas están enfocados a potenciar el desarrollo científico y tecnológico del país y, de este modo, cerrar la brecha de la desigualdad y fomentar un desarrollo equitativo que mejore la calidad de vida de los panameños y panameñas
Academia Nacional de Ciencias de Honduras
La Academia Nacional de Ciencias de Honduras fue fundada el 30 de noviembre de 1983, bajo el patrocinio de la Unidad de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Planificación, actual Consejo Hondureño de Ciencia y Tecnología (COHCIT) y recibió su personería jurídica el 7de agosto de 1985, tramitada por el Abogado y miembro fundador de la academia Adolfo León Gómez. Sus miembros fundadores fueron 10. Su primer presidente fue el distinguido físico y profesor universitario Dr. Marco Antonio Zúniga y entre sus miembros hay notables personalidades algunos ya desaparecidos como el Dr. Hernán Corrales Padilla y el abogado Eliseo Pérez Cadalso. Entre los miembros fundadores activos están el Dr. Manuel Figueroa, el Dr. Juan Almendares.
La academia tiene como objetivos:
Contribuir al desarrollo científico tecnológico de Honduras bajo una concepción humanística universal.
Cooperar con instituciones públicas y privadas, nacionales e internacionales, en la formulación de políticas de desarrollo tecnológico.
Estimular la formación de investigadores nacionales.
Desarrollar un marco institucional que vincule investigadores y científicos nacionales y les permita canalizar sus actividades y aspiraciones en función prioritaria de los problemas del país.
Desarrollar actividades que contribuyan a encontrar soluciones a problemas específicos y acciones que fortalezcan la identidad nacional.
Establecer relaciones con instituciones de otras naciones que tengan objetivos similares a los suyos.
En la actualidad la junta directiva de la academia está integrada así:
Presidente Dr. Manuel Figueroa
Secretaria: Licda. Carolina Alduvin
Tesorero: Dr. Gustavo A. Pérez M.
La academia tiene unos 40 miembros, todos ellos con título universitario y con publicaciones en revistas de calidad reconocida. Para ingresar a la academia se requieren los requisitos anteriores y dar un coloquio sobre un tema de interés general o de investigación ante la asamblea de la academia.
En la actualidad estamos organizando las secciones de la academia, comenzando con Biología, Medicina y Física pero irán surgiendo otras del interés de los miembros.
La cuota anual para pertenecer a la academia es de 50 dólares.
Cariscience de Trinidad y Tobago
Academia de Ciencias de Nicaragua
Como resultado de un prolongado y laborioso proceso de gestación, ha nacido finalmente la Academia de Ciencias de Nicaragua, llamada a convertirse en un referente esencial de la ciencia en la región.
Entre los elementos impulsores de su creación deben señalarse el admirable éxito de algunos científicos nicaragüenses de dentro y fuera del país y el creciente reconocimiento del papel de la ciencia en la sociedad moderna.
Poseedor de excepcional talento literario e intelectual, nuestro país ha ignorado históricamente el cultivo de la ciencia y la promoción del talento científico-técnico. En consecuencia, la Academia de Ciencias emerge cerca de un siglo después que la ilustre Academia de la Lengua. Relegada a un ejercicio accidental y utilitario, la escasa ciencia memorable continúa siendo en su mayoría un asunto de iniciativas personales.
La instauración de la Academia este mes de marzo completa una formalidad esencial para nuestra incorporación eficaz en la sociedad del conocimiento. En los tres años de su existencia, la Asociación Científica —predecesora de la Academia— suplió dignamente el vacío institucional de Nicaragua en foros científicos internacionales, en la Comunidad Científica del Caribe (CCC) y la Red Interamericana de Academias de Ciencias (IANAS).
El propósito principal de la Academia es contribuir al progreso de la ciencia —ideal de carácter universal— y en este momento particular su mayor compromiso quizás sea promover el uso de la ciencia en la toma de decisiones que afectan el desarrollo del país. Un caso fehaciente es la probable construcción de un canal interoceánico, cuya decisión tendría que estar basada en criterios altamente técnicos. Es tarea de la Academia procurar que este tipo de decisiones se tomen, no por criterios netamente políticos o exclusivamente económicos, sino sobre evidencias científicas inequívocas.
Un objetivo central de la Academia es reivindicar la carrera del científico, tanto en el sector productivo como en la educación superior, sin que con esto tenga que hacer las veces de sindicato o colegio corporativo. Se trata de dignificar esta profesión emergente en Nicaragua y promoverla entre los jóvenes más lúcidos.
La Academia se propone contribuir al esfuerzo nacional de identificación de prioridades en materia científica, apoyar al Estado en la evaluación de las capacidades locales de ciencia, tecnología e innovación, formular agendas prospectivas sobre tópicos científicos de interés regional y local, y contribuir a formar la cultura científica.
Como se deduce de este compromiso, la creación de una auténtica Academia no puede concebirse por cuotas de instituciones, como si se tratase de una repartición del poder o una piñata de credenciales. Los académicos se adhieren a título personal, nominados por sus pares y son elegidos por votación secreta, empleando criterios rigurosos y procesos transparentes.
Tampoco se trata de construir una élite de sabios que sólo se entiendan entre sí, ni un consejo de ancianos cegados por su propio fulgor, ni mucho menos una secta que provoque envidia y resentimiento. En cambio, la Academia se encamina a ser enérgica y emprendedora, afirmada en la pasión de sus miembros por aportar con sus conocimientos, investigaciones y publicaciones.
Para confirmarse como actor válido, la Academia debe mostrar vocación de servicio público desinteresado y debe estar integrada por científicos de mayor prestigio académico y moral. Únicamente de esta forma podrá asegurarse que su voz sea escuchada en la toma de decisiones de política científica y del desarrollo.
Sin embargo, éste no es un reto fácil. Acostumbrados a tomar decisiones sobre criterios cortoplacistas y partidarios, la clase política, salvo raras excepciones, suele ignorar y hasta despreciar los criterios científico-técnicos. Sin entrar a jugar a la política, es tarea de los académicos encontrar un lenguaje inteligible a los tomadores de decisiones.
La fundación de la Academia de Ciencias de Nicaragua representa un avance significativo en la institucionalización del quehacer científico del país y, por ello, la noticia de su creación debería ser celebrada. La Academia debería recibir el beneplácito de toda la comunidad científica existente y de la sociedad.
Desde ya, la naciente Academia ha incorporado a eminentes científicos nicaragüenses y del extranjero, y ha sido reconocida por sus homólogas, lo que le asegura apoyo y éxito en su noble misión. Representando lo mejor de la ciencia nicaragüense, la Academia aspira a ser un interlocutor respetado en la sociedad y a ser considerada como la voz de los científicos.