Resumen
Editorial
Los museos de la República Dominicana son instalaciones culturales del mayor interés para la nación. Entre los más representativos con que cuenta nuestro país, está el Museo del Hombre Dominicano, sin duda el mayor espacio museístico dedicado a la arqueología, la antropología y la investigación que se localiza en las Antillas.
El Museo del Hombre Dominicano se planteó como una institución de investigación, además de cumplir su función como área de exposición permanente de las piezas arqueológicas y antropológicas más representativas de nuestra cultura pasada y presente. De esta manera cuenta con una nutrida biblioteca, área de almacenes, espacios para los investigadores, oficinas administrativas, sala de conferencias y zonas de trabajo que permiten el manejo, la estiba y el análisis de los materiales que se depositan dentro de sus instalaciones.
El Museo del Hombre Dominicano es la institución responsable de todas las investigaciones que en materia de arqueología se realizan en el país, así como de otorgar los permisos pertinentes a los investigadores para realizarlas. De esta forma, nuestro museo arqueológico y antropológico, se constituyó, hace ya 50 años, en un ejemplo de diseño de centro cultural museístico y de investigación, asumiendo los más modernos estándares científicos y sociales del momento que se mantienen hasta el día de hoy.
Sin embargo, tras la reforma realizada en su estructura física, hace ya tres años, el Museo del Hombre Dominicano aún no ha sido dotado de la museografía necesaria para albergar sus colecciones y tampoco de los medios materiales y tecnológicos que permitan su funcionamiento como dentro de investigación. La carencia de personal especializado en algunas áreas también es patente en este museo renovado.
La designación del Lic. Manuel Augusto Vargas Payano como director general del Museo del Hombre Dominicano el 3 de marzo de 2021 ha sido un gran aporte para la renovación de la institución. El gran trabajo realizado por su antecesor, el arquitecto Christian Martínez Villanueva, tiene a sí la continuidad que la institución necesita. Sin embargo, la situación del museo, aun cerrado al público por falta de los fondos económicos necesarios para diseñar y ejecutar su museografía es insostenible. Peso a los esfuerzos que nos consta realiza su actual director general, el dinero del estado no llega y el buque insignia de los museos dominicanos aún se encuentra en dique seco.
Por otra parte, recientemente se promulgó del Decreto Presidencial nº 251-22 que, además de promover la creación de nuevos museos, desconcentra estas instalaciones del Ministerio de Cultura, dándole toda la responsabilidad de su manejo a la Dirección General de Museos. La citada dirección general, está encabezada por el Dr. Carlos Andújar Percinal, antropólogo de gran prestigio que, desde llegada a esta posición, en agosto de 2020, ha realizado enormes esfuerzos en apoyo de la terminación de las obras y de la preparación de la museografía del Museo del Hombre Dominicano.

Continuando con la misma tónica de potenciar nuestros museos, el Presidente de la República, Luis Abinader, puso en marcha un programa de voluntariado para lograr apoyo económico por parte de la empresa privada en favor de los museos dominicanos. El 15 de abril de 2021, nuestro mandatario juramentó al Dr. Manuel Antonio García Arévalo como presidente del voluntariado del Museo del Hombre Dominicano.
De esta manera, en la actualidad, el Museo del Hombre Dominicano, pese a mantenerse cerrado y no contar aun con la museografía imprescindible para su apertura, tiene una puerta abierta a la esperanza. Profesionales de la talla de Carlos Andújar Percinal, Manuel Vargas Payano y Manuel García Arévalo que además son probados defensores de nuestra cultura y adalides sin parangón de nuestro Museo del Hombre Dominicano, tienen la potestad de abogar en cualquier instancia para lograr los fondos necesarios para conseguir su reapertura y para gestionar el proceso de la misma. Nos consta también que cuentan con el apoyo incondicional del Ministerio de Cultura, aun cuando su manejo ya no es una responsabilidad directa de sus incumbentes.

La Comisión de Ciencias Sociales de la Academia de Ciencias de la República Dominicana quiere, desde las páginas de su modesta revista, ofrecer ánimo y apoyo a este equipo de profesionales para que logren, en el plazo de tiempo de tiempo más breve posible, reabrir nuestro más emblemático museo. Igualmente, exhortamos a nuestro gobierno para que aporte los fondos necesarios para que este proyecto llegue a buen fin; el país, en este momento más que nunca, necesita que su museo estrella reabra y opere y donde mejor que invertir los fondos del estado que en la promoción de nuestra cultura entre todos los dominicanos y entre quienes nos visitan procedentes de todas las partes del mundo.




