Resumen
Las excavaciones arqueológicas realizadas en la Cueva de Sara han aportado interesantes datos sobre los grupos de agricultores avanzados que poblaron el área del Monumento Natural Cabo Samaná y nos permiten entender la distribución espacial de los asentamientos humanos prehispánicos en la zona.

Introducción
La Cueva de Sara está situada en el Monumento Natural Cabo Samaná al pie del farallón que discurre paralelo a la costa por toda la superficie del área protegida. La boca de la cueva está orientada al sureeste y tiene unos 3 m de anchura. Presenta una entrada con un espeleotema característico en el suelo de la cueva que comunica con el resto de la cavidad, que en total tiene una mayor profundidad de alrededor de 19 metros y una anchura de entre 5 m y 2 m por término medio. Una vez que entramos en la parte de la cueva, tras el espeleotema de la primera sala, se aprecia una acumulación de tierra susceptible de ser excavada que contiene restos orgánicos y materiales arqueológicos.
En el suelo de la cueva observamos tres grandes agujeros de los que se ha extraído la murcielaguina y la tierra mezclada con material orgánico, evidentemente para ser utilizada como abono; sin embargo, buena parte de capa de tierra de la cavidad parecía encontrarse con pocas alteraciones, por lo que se decidió realizar la excavación arqueológica del sitio.
Frente a la cueva, al pie del farallón, la capa de tierra es menor que en el interior de la caverna, quedando la roca a flor de tierra en alguna zona, y evidenciado que habría poca potencia estratígrafica a la hora de excavar esta zona. Durante los trabajos de excavación arqueológica de la cueva, se han localizado pocas zonas intactas, la mayor parte de los estratos fueron alterados en época reciente y probablemente también en tiempos antiguos. No obstante, se han extraído restos de alimentación, además de algunas herramientas depositadas durante el desarrollo de las visitas y las actividades que se realizaron dentro de la cavidad y en la entrada de la misma.
Los trabajos arqueológicos fueron realizados dentro del marco de varios proyectos de investigación iniciados por Guahayona Institute, sobre los primeros pobladores de las Antillas y sus rutas migratorias, incluyendo el proyecto denominado “Investigación del ADN Obtenido de Restos Humanos Arcaicos Procedentes de Enterramientos en Cuevas y Abrigos de la República Dominicana”. Todos los trabajos realizados contaron con los correspondientes permisos expedidos por el Museo del Hombre Dominicano y el Viceministerio de Áreas Protegidas y Biodiversidad. Las investigaciones tienen el apoyo de diferentes investigadores adscritos a instituciones internacionales, como el Departamento de Genética de la Escuela Médica de la Universidad de Harvard, que se encargaría de realizar los estudios de ADN de las muestras de restos humanos que puedan obtenerse durante el transcurso de las excavaciones y las dataciones de Carbono-14 de los mismos en el laboratorio Penn State de la Universidad de Pensilvania. También se ha integrado al equipo la Universidad de Winnipeg de Canadá, que se ocupará de estudiar los restos de almidones procedentes de las herramientas recuperadas y la Universidad de Puerto Rico en la que se analizan los restos de fauna extraídos durante las excavaciones arqueológicas.
El farallón rocoso donde se encuentra la Cueva de Sara se localiza dentro del área protegida denominada Monumento Natural Cabo Samaná (López y Mateo, 2020). Este impresionante acantilado costero-marino fósil se generó debido a los movimientos del mar y a la actividad geológica de la falla de Puerto Rico, también conocida como de Milwaukee, que se desarrolla en esta zona del Caribe. La geología del citado farallón se integra dentro de la Sierra de Samaná y está constituida básicamente por mármoles y esquistos del Jurásico y calizas arrecifales del Holoceno. En esta zona es característica la aparición de afloramientos de mármol de gran calidad que son explotados comercialmente en la actualidad y cuya cantera principal se encuentra prácticamente pegada a la cueva que nos ocupa.


El área donde se localiza la Cueva de Sara presenta una vegetación típica del bosque tropical húmedo costero, que responde al clima que se da en toda la península de Samaná. Se trata de un paisaje de singular belleza, donde son patentes los sistemas de pliegues de gran escala en los afloramientos rocosos, varios niveles de terrazas marinas y paleoacantilados formados durante el levantamiento tectónico que dio origen a la sierra de Samaná. En la actualidad, frente al farallón se extiende una franja de terreno llano de unos 300 metros de anchura aproximadamente, que llega hasta la línea actual de la costa, donde encontramos un paisaje antropizado con retazos de bosque secundario, conucos y zonas de pradera donde pasta el ganado.
El emplazamiento de la cueva se ubica a escasos metros al norte del camino que discurre entre la base del farallón y la costa del Monumento Natural Cabo Samaná; la cueva está situada al pie de los farallones que dominan el paisaje. El sitio arqueológico forma parte de un amplio complejo de abrigos y cavernas que se localizan sobre una antigua franja intermareal o plataforma de abrasión, ubicada a los pies del antiguo acantilado conocido con el nombre de farallón del Cabo Samaná.

El yacimiento arqueológico se encuentra protegido por el farallón. La parte excavada durante la presente campaña, corresponde al área de la entrada de la cueva y todo el interior de la cavidad.
El área costera en la zona donde se ubica la Cueva de Sara es acantilada y la playa más cercana, constituida por cantos rodados, se denomina Puerto Guayacán, localizándose a un kilómetro y medio de la citada cueva. En la parte inferior del farallón, se localizan abundantes cuevas y abrigos de diverso tamaño; esto, añadido al carácter llano y la fertilidad del terreno adyacente, además de contar con depósitos de agua potable en el fondo de algunas cuevas cercanas, ha permitido que, a lo largo de los siglos, este sea un lugar idóneo para la ocupación humana en diferentes momentos de la historia y de la prehistoria.
Metodología del trabajo arqueológico
La metodología utilizada en el proceso de excavación arqueológica, viene marcada en los principios básicos establecidos por E. C. Harris1 y el marco práctico definido por A. Carandini2. En este sentido, hemos excavado por niveles naturales, diferenciando los elementos encontrados durante la excavación, siendo estos registrados individualmente como Unidades Estratigráficas (UE) e incluidos en categorías definidas como Niveles de Ocupación. Los Niveles de Ocupación se establecen en base a la diferenciación de los estratos arqueológicos, producto de las deposiciones de elementos naturales y culturales, que marcan etapas en el uso del sitio, corresponden con tradiciones culturales específicas. Las Unidades Estratigráficas definidas durante el proceso de excavación no son siempre correlativas, dada la necesidad de tener que adecuar su identificación al marco del proceso de excavación arqueológico.
El inicio de los trabajos estuvo precedido por la planimetría del recinto, la obtención de fotografías y el trazado del área de excavación. El sistema seguido comienza con la proyección de un plano cero (0) y las correspondientes líneas paralelas y perpendiculares que delimitan los espacios, permitiendo de este modo el control tridimensional de cualquier resto hallado.
1 HARRIS, E.C.: Principios de Estratigrafía Arqueológica, Ed. Crítica, Barcelona, 1991.
2 CARANDINI, A.: Historias en la Tierra, Manual de Excavación Arqueológica, E. Crítica, Barcelona, 1997.
El registro incluyó notas en cuadernos de campo y en fichas especiales de excavación. El registro gráfico consistió en la elaboración de dibujos de planta, cortes y perfiles estratigráficos a escalas que varían entre 1:10 a 1:20 para las estructuras superficiales, en lo que concierne a los levantamientos planimétricos. El registro fotográfico se realizó con cámaras digitales modelo Canon Mark III y Canon R, dotadas de lentes de 70 mm y flashes electrónicos de la marca Canon. Igualmente se realizó una filmación de los trabajos de excavación con una vídeocámara Canon modelo XF605.
La técnica y tecnología utilizada para la retirada de los estratos han sido siempre manuales en todos los niveles utilizando la piqueta y el paletín, además de brochas y otros instrumentos punzantes de pequeño tamaño, que permitieron identificar las capas estratigráficas con precisión y extraer con todo cuidado los materiales culturales depositados en los estratos arqueológicos. La totalidad de la tierra extraída se cribó mediante tamices de 3 mm de malla, pudiéndose recuperar de esta manera una gran cantidad de materiales de pequeño tamaño.

Se procedió a la recogida de carbones, malacofauna y sedimentos para la realización de pruebas de radiocarbono y flotaciones. También se han seleccionado diferentes objetos arqueológicos, los cuales no han sido procesados en nuestro laboratorio, con el fin de proceder a extraer muestras de su superficie, para realizar análisis que permitan definir la existencia de almidones e identificar el origen vegetal de los mismos.
El resto de los materiales arqueológicos localizados durante nuestra excavación, ha sido trasladado a las instalaciones que Guahayona Institute ha habilitado en la localidad de El Francés, donde se ha procedido a su inventariado, lavado, en su caso, fotografiado, procesado y almacenado, bajo la atenta supervisión de los arqueólogos.
Gracias a la metodología utilizada, tanto en campo como en el gabinete, se ha podido reconstruir una secuencia estratigráfica, cronológica y cultural que a continuación pasamos a describir.
Desarrollo de los trabajos
El trabajo de arqueología fue realizado por un equipo compuesto por un arqueólogo, un supervisor de arqueología y 10 ayudantes de arqueología, previamente formados, que colaboran regularmente en las excavaciones realizadas por Guahayona Institute en la provincia de Samaná. La estación de trabajo “in situ” se complementó con la actividad en el almacén y el laboratorio instalado en el pueblo de El Francés, localizado a 8 km del yacimiento arqueológico.
En el exterior de la cueva se colocaron dos carpas de 20 m2 cada una para proteger de la lluvia los equipos y el área de cribado, además de la preparación de los planos y el depósito de materiales. Contamos con un grupo electrógeno para proveer de electricidad a diversos equipos utilizados, especialmente las luces de tipo LED que se colocaron en el techo del interior de la cavidad para proveer suficiente luminosidad durante los trabajos de excavación arqueológica. El área de cribado se situó lo más cerca posible de la entrada de la cueva y se limitó el trasiego de personas en los perfiles de la cuadrícula para mantenerla en buen estado.
La excavación se planteó en dos cortes, uno en el interior de la cueva de 10 m2 aproximadamente, dado que se siguió el perfil de la cueva que es de forma irregular denominado Corte 1, y otro en el exterior de la cueva, en la misma entrada de 14 m2, denominado Corte 2. Los trabajos de excavación se realizaron durante un período de quince días.


En primer lugar, se realizó la limpieza de todo el área frente de la cueva y dentro de la misma, además de la retirada de piedras y desperdicios acumulados en el sitio. Una vez realizada esta limpieza, se marcaron las cuadrículas y se comenzó la excavación sistemática del interior de la cavidad, procediendo a trabajar el primer nivel al que denominamos Nivel Superficial ó Unidad Estratigráfica 1 (UE1) y a partir de este momento se inició la excavación sistemática del sitio, cuyo proceso detallamos seguidamente:
Excavación del Corte 1
UE1: La Unidad Estratigráfica 1, está conformada por el primer nivel de cubrición del suelo de la cueva y todo el estrato de material revuelto que se encontraba en esta zona, provocado por las diferentes alteraciones que había sufrido el área de excavación. Se comienza a excavar retirando todo el nivel que evidentemente se encuentra revuelto, debido a la acción antrópica. La intervención en esta Unidad Estratigráfica se limitó a realizar una limpieza superficial de la zona retirando la capa de tierra que se encontraba evidentemente revuelta y dejar preparado el corte para comenzar los trabajos de excavación arqueológica en el estrato que presumiblemente se encuentra sin grandes alteraciones. Se recogió todo el material arqueológico que se localizaba en superficie, fruto de las alteraciones que había sufrido el paquete estratigráfico depositado en el interior de la cueva.

Cortando la UE1, encontramos dos profundos agujeros realizados para extraer murcieleguina que denominamos UE2 y UE6. La mayor parte del material que contenían fue sacado de la caverna, pero en el interior de los hoyos aún quedaba tierra removida con algunos objetos arqueológicos completamente fuera de su contexto original.

Materiales arqueológicos recuperados en UE1
| Cerámica | Cerámica selecta | 1 |
| Cerámica chicoide | — | |
| Lítica | Majador | 1 |
| Metate | 3 | |
| Perforador | 1 | |
| Cuenta esférica perforada | 1 | |
| Indeterminado | 1 | |
| Malacofauna | Cittarium pica | 2 |
| Cittarium pica perforado | 2 |

Materiales arqueológicos recuperados en UE2
| Lítica | Metate | 3 |
| Pesa perforada romboidal | 1 | |
| Indeterminado | 1 | |
| Fauna | Roedor | 246 |
| Pescado | 1 | |
| Cangrejo | 67 | |
| Mamífero indeterminado | 44 | |
| Malacofauna | Cittarium pica | 2 |


UE3: La tierra es de color gris oscuro, se encuentra bastante compactada y contiene gran cantidad de restos de guano procedente de la descomposición de las heces de murciélagos y de otras aves y mamíferos que frecuentan la cueva. Se localizan diferentes herramientas y restos de alimentos, fundamentalmente conchas de moluscos marinos y terrestres. En la parte noroeste del corte hemos hayado un hacha petaloide de excelente factura y en perfecto estado de conservación. La Unidad Estratigráfica 2 se considera que presenta una coherencia bastante aceptable, tratándose en buena parte de un estrato que se ha mantenido “in situ” desde su formación como piso de frecuentación, pero con sensibles alteraciones tanto modernas como antiguas.




Materiales arqueológicos recuperados en UE3
| Cerámica | Galbo | 2 |
| Lítica | Majador | 1 |
| Metate | 3 | |
| Hacha petaloide | 1 | |
| Perforador | 1 | |
| Indeterminado | 1 | |
| Fauna | Roedores | 17 |
| Indeterminado | 2 | |
| Malacofauna | Cittarium pica | 1 |
| Purpura patula | 1 |

UE4: Bajo UE3, la Unidad Estratigráfica anterior, se localiza un depósito de tierra algo más clara y menos compactada que hemos denominado UE4, donde aparecen algunas piedras de diferentes tamaños, restos de caracoles terrestres y algunos marinos, huesos de mamíferos terrestres utilizados como alimento y muy pocas herramientas de piedra. Este estrato mantiene un claro plano de depósito evidentemente muy alterado por remociones ocurridas en la antigüedad, considerando por ello que se trata de una capa que contiene materiales procedentes de UE3 junto con restos arqueológicos más antiguos que corresponden al estrato arqueológico inferior denominado UE7. Este estrato lo consideramos un depósito antiguo de material revuelto.
Datación por Carbono – 14
• 2318 – 2114 cal. BP (95.4%). Beta Analytic nº 701924 sobre muestra de carbón.
• 369 – 165 cal. BC (95.4%); (2910 +/- 30 BP). Beta Analytic nº 701924 sobre muestra de carbón.


Materiales arqueológicos recuperados en UE4
| Lítica | Metate | 1 |
| Perforador | 2 | |
| Concha | Extractor | 2 |
| Fauna | Cangrejo | 12 |
| Roedor | 45 | |
| Mamífero indeterminado | 7 | |
| Malacofauna | Caracolus excellens | 11 |
| Cenchritis muricatus | 2 | |
| Cittarium pica | 4 | |
| Polidontes sp. | 7 |

UE7: Bajo UE4 y también colindante con parte de su superficie, aparece una superficie bien compactada de color oscuro que consideramos como un piso de uso que hemos denominado UE7, muy afectado por las remociones de UE2 y de misma UE4. La colecta de herramientas al igual que la de moluscos marinos y terrestres es muy reducida, pero suficiente como para ofrecernos la idea de que se trata de material arcaico de gran antigüedad. Lamentablemente no nos fue posible obtener fechados de Carbono 14 de esta zona.
UE5: Bajo UE4, la Unidad Estratigráfica anterior, se localiza un depósito de tierra algo más clara y con la misma compactación que hemos denominado UE5, donde aparecen algunas piedras de diferentes tamaños, restos de caracoles terrestres y algunos marinos, huesos de mamíferos terrestres utilizados como alimento y muy pocas herramientas de piedra. Este estrato mantiene un claro plano de depósito evidentemente muy alterado por remociones ocurridas en la antiguedad, sumamente similar al estrato anterior del que solo le diferencia el cambio de tono en la coloración de la tierra; considerando por ello que se trata de una capa que contiene materiales procedentes de UE4 junto con restos arqueológicos más antiguos que corresponden al estrato arqueológico inferior denominado UE7. Este estrato lo consideramos un depósito antiguo de material revuelto.
UE6: Se trata de una mancha circular oscura de tierra con ceniza sin material arqueológico que creemos puede corresponder a los restos de un grueso poste de madera que en algún momento permaneció clavado en el suelo de la cueva con una función que desconocemos.
UE8: Se trata ya de un estrato rocoso que constituye el fondo de la caverna sobre el que se realizaron todos los depósitos que hemos excavado. La roca madre es irregular y entre las grietas que presenta se han localizado algunos restos de fauna.

UE9: En este estrato arqueológico la tierra es de color gris oscuro, se encuentra poco compactada y contiene gran cantidad de restos de guano procedente de la descomposición de las heces de murciélagos y de otras aves y mamíferos que frecuentan la cueva. Se localizan diferentes herramientas, especialmente metates y algunos majadores de pequeño tamaño, también aparecen muchas piedras de varios tamaños y restos de alimentos, fundamentalmente conchas de moluscos marinos y terrestres. Resulta evidente que se trata de un estrato de material revuelto completamente alterado donde se localizan piezas tanto de estratos superiores como de estratos inferiores. Al localizarse en una esquina del corte es muy probable que alguna excavación realizada junto a la pared de la cueva en época antigua ha removido todos los materiales que se han extraído de esta Unidad Estratigráfica.


Materiales arqueológicos recuperados en UE7
| Categoría | Elemento | Cantidad |
|---|---|---|
| Lítica | Hacha | 1 |
| Raedera | 2 | |
| Perforador | 1 | |
| Fauna | Cangrejo | 2 |
| Roedor | 10 | |
| Tortuga | 1 | |
| Malacofauna | Caracolus excellens | 1 |
| Polidontes sp. | 1 |

Materiales arqueológicos recuperados en UE9
| Categoría | Elemento | Cantidad |
|---|---|---|
| Cerámica | Galbo | 4 |
| Lítica | Majador | 2 |
| Metate | 3 | |
| Indeterminado | 4 | |
| Concha | Cuchara burgao | 2 |
| Fauna | Roedor | 3 |
| Iguana | 1 | |
| Cangrejo | 10 |

UE10: Suelo de tierra original de la cueva sobre el que se depositaron los estratos de los niveles arqueológicos excavados. En este estrato se localizan algunos materiales arqueológicos, especialmente pegados a las paredes de la cueva que realmente pertenecen al estrato superior.


Materiales arqueológicos recuperados en UE10
| Lítica | Metate | 3 |
| Concha | Cuchara de burgao | 1 |
| Fauna | Cangrejo | 13 |
| Roedor | 9 | |
| Mamífero indeterminado | 6 | |
| Malacofauna | Cittarium pica | 8 |
| Caracolus excellens | 6 | |
| Polidontes | 5 | |
| Purpura patula | 1 |

Interpretación de la estratigrafía
A continuación, se desarrollará una interpretación razonada de los resultados obtenidos durante el proceso de excavación, con base en una secuencia cronoestratigráfica que hemos dividido en fases, enumeradas desde la más antigua hasta la más reciente.
FASE I:
La Unidad Estratigráfica 10 corresponde a un nivel de formación natural compuesto por el suelo de tierra y roca de la cueva. En esta fase, no hay evidencia de presencia humana, por lo que se considera una etapa en la que el lugar no fue habitado. Es un nivel primordial, geológicamente establecido antes de cualquier actividad humana en la región.
FASE II:
En esta fase se produce una interrupción en la dinámica sedimentaria natural, ya que sobre la superficie del nivel de roca comenzamos a encontrar materiales culturales en la denominada UE7, claramente ya un piso de uso, que se interrumpe abruptamente debido a la excavación de pozos para extraer murcielaguina, por una parte, y por otra, debido a remociones muy antiguas que revolvieron gran parte del piso con materiales más recientes. En esta fase se constata la presencia de algunas herramientas de factura muy tosca y escasos restos de alimentación. En la UE4, otro estrato de material revuelto posteriormente a la formación de UE7, se tomó una muestra para datación mediante Carbono 14 que ofreció una fecha de 369 – 165 cal. BC (95.4%), lo que nos indica que la formación de UE7 debe ser anterior a esta fecha. En definitiva, la Fase II marca un momento de ocupación donde aparecen elementos que corresponden claramente a la actividad humana. Las herramientas halladas fueron preparados toscamente sobre fragmentos de mármol del lugar, del que está constituida la mayor parte del farallón rocoso donde se encuentra la caverna.
FASE III:
A esta fase corresponden la UE4, UE5 y UE9. Se trata de una serie de remociones de los estratos de la cueva realizados en época antigua que alteraron la mayor parte de los depósitos de la caverna. Se localizan algunas herramientas, especialmente metates y algunos sencillos majadores de piedra. Los restos de alimentación son escasos, por lo que consideramos que la cueva se utilizó fundamentalmente como refugio estacional y no como área de vivienda permanente.
FASE IV:
Esta fase corresponde a la UE3 y evidencia un momento de uso del sitio arqueológico protagonizado por grupos ceramistas avanzados. El tipo de materiales que se localizan y su disposición nos indican que la cueva solo se utilizó de manera puntual como área de refugio temporal, aunque la presencia de una excelente hacha petaloide al fondo de la cueva nos hace pensar también un posible uso ritual de este espacio.
FASE V:
Corresponde a las Unidades Estratigráficas UE1 y UE2, de cronología reciente y con materiales revueltos debido a la acción antrópica, donde podemos encontrar grandes vaciados, como las denominadas UE1, UE2 y UE-3. Se trata ya de estratos que contienen, desde materiales contemporáneos hasta restos de herramientas muy antiguos, que llegan a la superficie debido a procesos antrópicos fundamentalmente.

LISTADO DE UNIDADES ESTRATIGRÁFICAS
| FASE | UE | TIPO | INTERPRETACIÓN |
|---|---|---|---|
| I | UE10 | DEPÓSITO | NIVEL NATURAL |
| II | UE7 | DEPÓSITO | PISO DE USO |
| III | UE4 | DEPÓSITO | NIVEL REVUELTO |
| III | UE5 | DEPÓSITO | NIVEL REVUELTO |
| III | UE9 | DEPÓSITO | NIVEL REVUELTO |
| III | UE6 | DEPÓSITO | MANCHA DE CENIZA |
| IV | UE3 | DEPÓSITO | PISO DE FRECUENTACIÓN |
| V | UE1 | DEPÓSITO | NIVEL SUPERFICIAL |
| V | UE2-A | VACIÓ | EXTRACCIÓN DE GUANO |
| V | UE2-B | VACIÓ | EXTRACCIÓN DE GUANO |
| V | UE2-C | VACIÓ | EXTRACCIÓN DE GUANO |
Excavación del Corte 2
UE1: La Unidad Estratigráfica 1 está conformada por el primer nivel de cubrición del suelo de la zona exterior de la cueva situada frente a la entrada de la misma y en parte protegida por el farallón rocoso a cuyo pie se localiza la cavidad. Se trata de un estrato de material revuelto generado por las diferentes alteraciones que había sufrido el área de excavación. Se comienza a excavar retirando todo el nivel que evidentemente se encuentra revuelto debido a la acción antrópica. La intervención en esta Unidad Estratigráfica se limitó a realizar una limpieza superficial de la zona retirando la capa de tierra que se encontraba evidentemente revuelta y dejar preparado el corte para comenzar los trabajos de excavación arqueológica en el estrato que presumiblemente se encuentra sin grandes alteraciones. Se recogió todo el material arqueológico que se localizaba en superficie, fruto de las alteraciones que había sufrido el paquete estratigráfico depositado en el interior de la cueva.


Materiales arqueológicos recuperados en UE1
| Cerámica | Cerámica selecta | 11 |
| Galbo | 46 | |
| Cerámica Chicoide | 1 | |
| Cerámica Cuevas | 2 | |
| Cerámica Punta | 4 | |
| Lítica | Majador | 4 |
| Fragmento de majador | 3 | |
| Percutor | 1 | |
| Metate | 11 | |
| Perforador | 3 | |
| Indeterminado | 2 | |
| Fauna | Cangrejo | 18 |
| Malacofauna | Caracolus excellens | 26 |
| Cenchritis muricatus | 1 | |
| Cittarium pica | 11 | |
| Codaquia orbicularis | 1 | |
| Fissurella sp. | 3 | |
| Polidontes | 6 | |
| Purpura patula | 2 | |
| Strombus sp. | 1 |


UE2: Bajo UE1, se localiza un depósito de tierra algo más oscura y más compactada que hemos denominado UE2, donde aparecen muchas piedras de diferentes tamaños, restos de caracoles terrestres y algunos marinos, huesos de mamíferos terrestres utilizados como alimento, cerámica y algunas herramientas de piedra. Este estrato mantiene un claro plano de depósito evidentemente muy alterado por remociones ocurridas tanto en época reciente como en la antigüedad, considerando por ello que se trata de una capa que contiene solamente materiales revueltos.


Materiales arqueológicos recuperados en UE2
| Cerámica | Cerámica selecta | 9 |
| Galbo | 38 | |
| Cerámica Punta | 9 | |
| Lítica | Majador | 1 |
| Metate | 2 | |
| Hacha petaloide reutilizada | 1 | |
| Indeterminado | 1 | |
| Fauna | Cangrejo | 18 |
| Malacofauna | Caracolus excellens | 32 |
| Cenchritis muricatus | 1 | |
| Cittarium pica | 6 | |
| Polidontes | 5 | |
| Purpura patula | 1 |

UE3: Suelo de roca original sobre el que se depositaron los estratos arqueológicos de los niveles arqueológicos excavados.



LISTADO DE UNIDADES ESTRATIGRAFICAS
| FASE | UE | TIPO | INTERPRETACIÓN |
|---|---|---|---|
| I | UE3 | ROCA Y DEPÓSITO | NIVEL NATURAL |
| II | UE2 | DEPÓSITO | NIVEL REVUELTO |
| III | UE1 | DEPÓSITO | NIVEL REVUELTO |
Conclusiones
La campaña de excavaciones arqueológicas en la Cueva de Sara nos ha ofrecido datos interesantes sobre la utilización por los habitantes prehispánicos, de las cuevas y abrigos que se localizan en el farallón de Cabo Samaná.
En base a la única datación de Carbono 14 que hemos podido obtener, y las pocas herramientas recuperadas durante el proceso de excavación sistemática del sitio, consideramos que la zona excavada fue utilizada por dos grupos culturales: arcaicos y ceramistas avanzados.
En el interior de la cueva solamente hemos podido identificar dos niveles culturales diferentes en base a la excavación de los restos de pisos de uso o frecuentación por grupos de individuos. La mayor parte de los estratos de la cueva se presentan sumamente alterados y revueltos debido, por un lado, a la extracción de murcielaguina para usos agrícolas y por otro, a remociones muy antiguas cuya motivación nos es difícil entender.
En el piso de frecuentación que se encuentra más cerca de la superficie, se evidencia la presencia de los agricultores avanzados, ciguayos, que poblaron la zona antes de la llegada de los españoles. Se trata de un área de paso, aunque la aparición de una gran hacha petaloide de un característico color azul, en excelente estado de conservación, precisamente al fondo de la cueva, nos hace pensar en un posible depósito ritual del objeto. Es posible que la caverna fuese un área de culto a las deidades tainas, pues resulta evidente que en época ciguaya no fue un lugar de habitación ni de uso permanente como estación de refugio.
Bajo este piso de frecuentación que en su mayor parte se encontraba en buen estado, localizamos grandes revueltos de materiales, donde se mezclaban restos de cerámica Punta en incluso un fragmento de cerámica Cuevas, con herramientas de filiación arcaica y una gran abundancia de metates. Es claro que, en el periodo inmediatamente anterior al uso esporádico de la caverna por los ciguayos, este espacio fue utilizado al menos como lugar de refugio, probablemente permanente, pero el estado de los estratos arqueológicos nos impide definir cuándo y cómo se llevó la utilización de la caverna.
Sin embargo, en el estrato más profundo de la cueva, hemos recuperado una parte importante de un piso de uso que apunta hacia una utilización de este sitio como zona de refugio temporal o punto de frecuentación estacional de las poblaciones arcaicas. La presencia de algunas herramientas, en su mayoría de factura muy sencilla, y los restos de alimentación tanto terrestres como marinos, atestiguan su utilización como punto de frecuentación por los grupos humanos arcaicos samaneses. Aun cuando solamente contamos con una fecha de los niveles revueltos que se remonta hacia el 369 – 165 cal. BC, por el tipo de herramientas localizadas y la profundidad a la que se desarrollaba el piso de uso, consideramos que la presencia arcaica en este emplazamiento probablemente se dio durante el primer y segundo milenio antes de Cristo.
Los escasos restos de alimentación encontrados, indican que el lugar no fue utilizado como lugar de habitación. Las pocas herramientas de mármol que localizamos en este piso de uso, son una constante en los grupos arcaicos de la zona. Sin embargo, es muy evidente la tosquedad con la que están fabricadas las que encontramos en la cueva y la carencia de útiles en piedra caliza y concha; esta circunstancia apunta hacia una fabricación rápida y poco cuidada basada en el abandono de las piezas en el sitio una vez que sirvieron para su función inmediata. De esta manera se refuerza aun más la impresión de que el lugar no fue utilizado como área de habitación permanente en esta época.
En conclusión, consideramos que las evidencias arqueológicas apuntan a que la Cueva de Sara fue un lugar de paso de los ciguayos y anteriormente un refugio estacional en tiempos arcaicos.
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